La conmoción mundial por el asesinato del cantautor argentino, Facundo Cabral, recorre los cinco continentes mientras se alzan las voces de indignación de Jefes de Estado, intelectuales y artistas, así como la Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú.
Desde Madrid, donde reside desde hace 40 añosa, su compatriota Alberto Cortez, se mostró abrumado por la tragedia y no descartó la presencia de sicarios del crimen organizado, en una confusión fatal.
“Ha sido un accidente dramático. Guatemala es un país que tiene varias bandas de narcotraficantes importantes, que andan a balazos limpios. De pronto le tocó a él; se equivocaron con el coche o vaya usted a saber qué pasó”, acotó.
“Lo recuerdo como un buen amigo, que de pronto se volvió místico. Ese misticismo lo transmitía a la gente, y la gente lo aceptaba con muchísimo gusto”, dijo al recordar que en 1994 presentó con Cabral la gira “Lo Cortez no quita lo Cabral”.
“Tengo un recuerdo fantástico, excelente, de él. Siempre estuvo luchando por la paz”, repuso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario